Porque todo el mundo debería poner un traductor en su vida *ejem, ejem* y evitar escribir carteles que digan "repara el cristal", que obviamente está en perfecto estado, en lugar de "cuidado con el cristal". A no ser, claro está, que el propietario sea tan previsor que ya deja claro que si no llevan cuidado, alguien acabará teniendo que repararlo.
domingo, 11 de septiembre de 2011
sábado, 10 de septiembre de 2011
¡De compras por Hongxiao!
Hoy Beijing ha amanecido frío y lluvioso, ¡el verano simplemente ha pasado de sopetón y sin comerlo ni beberlo he tenido que rescatar la chaqueta del fondo del armario! La chaqueta y el paraguas, que tras dos días amenazando con llover, hoy finalmente ha tocado mojarse un poco.
El plan inicial era ir a visitar el Templo del Cielo, uno de los pocos monumentos importantes que aún no he visitado, pero visto el panorama he decidido aliarme con mi compañera de fatigas, Pei; y unas amigas alemanas que conocí en mis primeros días por aquí.
El Mercado de la Perla o Hongxiao Pearl Market es un enorme centro comercial lleno de puestos de productos de imitación de marcas famosas cuya calidad oscila entre la copia barata tipo Naik y aquellos que son prácticamente imposibles de distinguir del original a menos que seas un experto.
Realmente no tenía intención de comprar nada excepto un móvil... ¡no sabéis lo duro que es vivir incomunicada del mundo y lo complicado que es quedar y localizar a la gente si no tienes manera de contactar con ellos vía SMS! Ya había intentado liberar mi móvil español y de 20€ no bajaba el precio y comprar un móvil original, por muy chino que fuera, rondaba los 100€... así que he aprovechado el fake market para hacerme con un móvil cualquiera y parece ser que los iPhone4 están de oferta porque he conseguido uno (falso, recordad) con dos baterías, cargador, cable USB, funda, paquetes de protectores de pantalla y tarjeta de memoria de 8GB por unos 23€, ¡una ganga, vamos!
La segunda cosa que necesitaba urgentemente era una cámara de fotos que gracias a mi cabecita y al estrés de última hora acabé olvidándomela en casa justo antes de salir hacia el aeropuerto de Barcelona. Tras bastante regatear (y gracias a la inestimable ayuda de Pei) he conseguido hacerme con una Sony de 15 megapíxels, zoom x5, tarjeta de memoria de 4GB y funda protectora por poco menos de 45€
En la foto que adjunto (¡tenía que estrenar la cámara!) se ve también una sudadera Abercrombie exactamente igual a una que ya tengo en color verde y que cierta personita se empeña en robarme siempre que puede (va por tí ;D) y un bolso de Jimmy Choo del que me enamoré nada más llegar y que finalmente conseguí a buen precio gracias a que Kathy (una de las alemanas) conocía a la chica de la tienda y nos hizo un buen descuento por comprar un tres bolsos, uno de los cuales me llevé yo.
PD: ¡Ahora sólo necesito unas botas de agua! Que está diluviando y los chinitos siguen empeñados en vender sandalias... ¡a ver si cambian ya el escaparate!
PD2: He estado a punto de comprarme unas sandalias de uva, para que veáis que realmente existen. xD
Os quiero ♥
viernes, 9 de septiembre de 2011
Registreeiiishon!
Llegó el temido día de la REGISTRATION y, de momento, aún no me han deportado; supongo es una buena señal.
Sin embargo, sospecho que la culpa del cambio climático y de la destrucción del Amazonas no la tienen las fábricas americanas, sino la ingente cantidad de papeles con sus respectivas fotocopias que necesitan los chinos para realizar cualquier trámite. Resulta curiosa también la obsesión de esta gente por estampar sellos rojos en cualquier cosa que parezca papel... No Stamp, No Way.
La Registration en sí consistía en una laaaaaaaaaaaaaaaaarga cola de gente esperando a pasar por cinco mostradores distintos con la esperanza, en ocasiones vana, de tener todos los papeles necesarios para conseguir el ansiado sello rojo que nos habilita para pasar al siguiente mostrador.
Dato 1: La información sobre los documentos necesarios ha ido llegando con cuentagotas a lo largo de la semana. De hecho, mientras estábamos en la cola han decidido que necesitaban aún más certificados y nos ha tocado correr a las habitaciones un par de veces.
Dato 2: Las señoras japonesas se enfadan si no piden la tanda y nadie les responde... y deciden ponerse las primeras, porque ellas lo valen.
Dato 3: El sistema de verificación y sellado de los documentos parece ser totalmente aleatorio. Si a la primera no consigues que te lo sellen, vuelve a ponerte en la cola e insiste hasta que cuele (o hasta que la pobre chica del mostrador se canse de verte y te lo selle para que te calles y desaparezcas de su vista de una vez).
Aún así, y a pesar de mis esfuerzos por tenerlo todo en regla, una amable chinita ha decidido que mi Physical Record Examination for Foreigners (aka. certificado médico) estaba incompleto porque, obviamente, no he traído las radiografías desde España, sólo el certificado en sí, y uno de estos días me tocará ir a un hospital chino a que me vuelvan a "examinar" y certifiquen que estoy sana y fuerte como un roble (y me vacíen un poco más la cartera, claro).
Y no, no sé cuándo conseguiré tener Internet en mi habitación, la apuestas oscilan entre 24h y dos semanas. En fin... paciencia.
domingo, 4 de septiembre de 2011
Moda china (I)
Porque todo el mundo sabe que existe una delgada línea entre lo que se considera "mono" y kawaii y lo que es simple y llanamente HORTERA. Y esta línea es especialmente fina en China, donde -sinceramente- me compadezco de los pobres chinos (y especialmente de las pobres chinas) que se enfrentan día tras día a la ardua tarea de vestirse y arreglarse siguiendo, con más o menos éxito, unas corrientes estéticas potencialmente dañinas para la salud mental y ocular de los portadores y de quienes les rodean.
Así pues, demos paso a las infames chanclas-con-uvas, el último grito en calzado pekinés: ¿te gustan las chanclas? ¿Te gustan la uvas? ¡Hazte con tus propias chanclas con uvas! Y si te entra hambre, sólo tienes que agacharte y coger una de las uvas que llevas en los pies, tienen un delicioso sabor a plástico. ¡Siéntete única...sólo las calzan unos pocos millones de chinas!
Consejo para estar aún más divina: Cómpratelas de color rosa, son las más populares. Hazme caso.
Visitando a mi gran amigo Mao
Siendo esta mi tercera vez en Beijing, tenía que empezar a hacer turismo por algún sitio donde no hubiese estado ya y qué mejor que empezar mi estadía con buen pie que visitando al fundador de la actual República Popular de China... o lo que queda de él.
Así pues, sin realmente haberlo planeado me vi en medio de la plaza de Tian'anmen, haciendo cola junto a miles de chinos para entrar al mausoleo de Mao Zedong. Porque, claro está, si los comunistas rusos exponían a Lenin en su mausoleo... ¡los compatriotas chinos no iban a ser menos! De hecho, la Wikipedia me ha chivado que el diseño del ataúd de cristal dónde reposan los restos de Mao, es una copia (cómo no) del de Lenin.
Aunque la foto no es mía (recordad, aún no tengo cámara... aunque acepto donativos que contribuyan a la adquisión de una. xD) la fila de gente que se ve haciendo cola es más que verídica, incluso me atrevería a decir que cuando yo fui había más gente. Sin embargo, cómo la visita se reduce a entrar al mausoleo, rodear el ataúd y seguir caminando hacia la salida sin detenerse ni un instante, la cola avanza a una velocidad increíble para la cantidad de gente que hay.
Entrada: GRATIS
Tiempo de espera: Unos 10 minutos.
PD: Estoy publicando esta entrada vía correo electrónico, así que si véis que sale con un formato raro a sabéis a quién echarle la culpa... a los jodidos proxys que sólo funcionan a ratos. xD
martes, 30 de agosto de 2011
Nihao, Beijing!
¡Por fín! Después de tropecientasmil horas de viaje encajonada en un avión cutrillo que por mucho que los de Austrian digan que el Boeing 767 es una pasada... no, no lo es. Pero, por suerte o desgracia pasarán muchas semanas antes de que vuelva a subirme en uno de estos.
Como hemos aterrizado a eso de las 5 de la mañana y me parecía un poco pronto para llegar a la residencia, he aprovechado para desayunar un buen tazón de noodles en el mismo aeropuesto y a buscar un taxi tranquilamente. Del aeropuerto a la Renmin University hay cosa de una hora en coche, lo que teniendo en cuenta la manera suicida de conducir de esta gente no está nada mal.
Una vez en la puerta del campus y cargada de maletas me he dispuesto a preguntarle por MI residencia a la gente que veía con cara de buena gente, pero parece que debe tener un hechizo antimuggles nadie sabia dónde está. Así que he echado a andar por dónde me ha parecido, a pelo, cargadísima y por un campus enorme y lleno de edificios con los rótulos en chino. Pero por una vez el Dios de la Orientación se ha apiadado de mí y he acabado topando con el International Culture Exchange Center (que, a partir de ahora, será conocido como "mi casa, teléfono...").
Pero no todo podían ser buenas noticias y hasta el día 9 de setiembre, como mínimo, no podré tener internet en mi habitación. Resulta que hasta que no tenga la preciada y valuosísima Student Card, nanai de la China (y nunca mejor dicho). Así que no me queda más remedio que resignarme a okupar la cafetería de la residencia y pagar WiFi a base de tés, lo cual, todo sea dicho... tampoco está tan mal. El mayor inconveniente es que tienen un horario de 7:30 a 22:30 hora local y 01:30 a 16:30 hora española. Así que si alguien quiere contactar conmigo vía msn/twitter/skype... tendrá que tenerlo en cuenta. *guiño, guiño*
PD: Me reservo una entrada sobre la habitación para cuando tenga fotos de la misma. De momento sólo diré que es bastante grande, que el lavabo está muy bien y que el colchón está más duro que una piedra.
Hoy empieza la cuenta atrás para regresar a casa. ¡Que ya os hecho de menos y no llevo ni dos días fuera!
domingo, 28 de agosto de 2011
Auf Wiedersehen... ¡Ya estoy en Viena!
Starbucks, Starbucks, qué malos están vuestros cafés pero cómo os agradezco que tengáis WiFi y enchufes repartidos por todo el mundo.
El vuelo Barcelona-Viena ha ido como la seda. A pesar de que parece que me estoy volviendo una llorona en las despedidas, tras pasar por el arco de control he entrado en modo viajero y creo que pospondré la nostalgia para otro momento. (Supongo que el descubrir que emitían la qualy de Moto2 en los monitores de las puertas de embarque ayuda, que bastante tengo con perderme el GP de Spa. xD)
Creo que últimamente mi cuerpo ha desarrollado algún mecanismo interno que hace que montar en avión sea equivalente a dormir tantas horas como el vuelo dure. Esta vez no he podido ver ni siquiera las instrucciones de seguridad de las azafatas... pero en mi defensa sostengo que me he despertado las dos veces que han pasado con el carrito de la comida, supongo que eso cuenta, ¿no?
Los asientos eran ENORMES para ser economy class y más tratándose de un vuelo corto (no llega a las 3h). La comida no era más que un bocadillo de un delicioso queso fundido... estropeado con un par de rodajas de tomate que no he tardado ni medio segundo en tirar.
Al realizar una escala tan larga me temía que me tocase cargar con la maleta tooodo el día y volver a facturarla al tomar el vuelo Viena-Beijing (¡tengo casi 24h de escala y no todos los aeropuertos te "guardan" el equipaje durante la noche) pero, afortunadamente, éste sí que lo hace así que... ¡un peso menos del que preocuparme!
Si todo va bien, lo mismo de aquí un par de horas saldré del aeropuerto y me pasearé un rato por Viena... que ya me han dicho que en tren está a un quarto de hora y así por lo menos podré decir que he pisado la ciudad.
PD:
17:30h - El tren del aeropuerto al centro son unos 20€ que no pienso pagar. Me quedaré por aquí que tengo café, sofá e internet, ¿qué más se puede pedir? Ya iré a Viena otro día. xD
20:00 - Al final, entre navegar por Internet y explorar la terminal para encontrar un buen sitio en el que pasar la noche (con asientos largos, enchufe y buena recepción de WiFi), se me ha pasado la tarde volando. Como no podía ser de otro modo, he acabado cenando grillwurst und pommes, vamos las salchichas viena con patatas de toda la vida... pero más ricas, que para eso estoy en Viena. xD
20:15 - Durante mi ronda de exploración he encontrado un Travel Book con un mensajito para que me lo llevara. Pensaba que estas cosas sólo pasaban en las películas. El libro en cuestión se llama "The Game" y es de Neil Strauss, tiene bastante buena pinta y seguro que es un buen augurio de esos que tanto le gustan a mi madre.
PD:
17:30h - El tren del aeropuerto al centro son unos 20€ que no pienso pagar. Me quedaré por aquí que tengo café, sofá e internet, ¿qué más se puede pedir? Ya iré a Viena otro día. xD
20:00 - Al final, entre navegar por Internet y explorar la terminal para encontrar un buen sitio en el que pasar la noche (con asientos largos, enchufe y buena recepción de WiFi), se me ha pasado la tarde volando. Como no podía ser de otro modo, he acabado cenando grillwurst und pommes, vamos las salchichas viena con patatas de toda la vida... pero más ricas, que para eso estoy en Viena. xD
20:15 - Durante mi ronda de exploración he encontrado un Travel Book con un mensajito para que me lo llevara. Pensaba que estas cosas sólo pasaban en las películas. El libro en cuestión se llama "The Game" y es de Neil Strauss, tiene bastante buena pinta y seguro que es un buen augurio de esos que tanto le gustan a mi madre.
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