domingo, 9 de octubre de 2011

Turisteando por Mongolia Interior (1r día)

Esta semana, como ya expliqué en una entrada anterior, se celebra el Día Nacional de China. Así que, si bien el día festivo en sí es el 1 de octubre, casi todo el mundo tiene tres días festivos más que, en el caso de los estudiantes y algunos afortunados más, se convierten en cinco. No obstante, eso de tener vacaciones por to'l morro no acaba de estilarse en China... así que el fin de semana toca recuperar esos dos días extra.

Así que, ya que igualmente estoy teniendo que ir a clase... ¡qué mejor que aprovechar bien esos días! Así que con 13 hamijos más, nos plantamos en Mongolia Interior (内蒙古, Nei Mengu) mediante una agencia de viajes que no pintaba nada mal. Y digo pintaba porque, realmente, a pesar de que el precio era bastante barato... o quizá precisamente debido a ello, el viaje en sí ha sido un CAOS.

En principio salíamos de Wudaokou a las 5:30 am. pues bien, quedamos en la residencia a las 4, pillamos un taxi hacia el punto de encuentro y esperamos y esperamos y esperamos... Y allí se vió la que sería la tónica habitual de todo el viaje: no cumplir NINGUNO de los horarios del programa. Ni uno. Hasta las 6 y pico no nos movimos de allí.

¡Con tantas horas de bus, llegar hasta aquí es una victoria!
Unas cinco horas después llegamos a la provincia de Shanxi y fuimos al  Monasterio Colgante del Monte Heng 恒山悬空寺(Hengshang Xuankong Si), un templo budista que más que "colgante" está incrustado en la montaña a unos 75m del suelo y que tiene... ojo al dato... ¡más de 1500 años!

La entrada, según recuerdo, rondaba los 130yuanes, unos 13€ y pico. ¡Caríssssimo! Pero oye, somos guiris y tenemos derecho a querernos hacer fotos dignas de una postal. Eso sí, si vais... armaos de paciencia para aguantar mil horas de cola para subir arriba del templo, que por mucho que esté emplazado en Mordor... sigue tan plagado de gente como cualquier calle comercial de Beijing.


Entrada a las Grutas, con monjes incluidos.
Después de hacer tropecientas mil fotos, nos llevaron a comer a un sitio totalmente random y luego nos tocó soportar otras dos o tres horas más de autocar para ir a las Grutas Yungang 云冈石窟 (Yungang Shiku) , que son Patrimonio de la Humanidad y tal.
El lugar consiste en una entrada con museo y montones de templos rodeados por un lago monísimo y un puente por el que se accede a las grutas propiamente dichas.
Y al otro lado del punte no hay más que una INFINIDAD de Budas tallados directamente en la roca que datan aproximadamente del siglo V aC. Budas grandes, Budas pequeños, Budas enormes, Budas medio desgastados, Budas que se conservan como el primer día... que, sinceramente, al principio impresionan mucho pero cuando llevas 300 Budas iguales te preguntas si es fervor religioso o es que sólo tenían ese modelo.
Vistas desde el puente, ¡precioso!



Budas, budas everywhere...

Se ve que a los monjes les hace una ilusión que te cagas hacerse fotos con occidentales y este en concreto tenía una pinta bastante creepy, así que a ver quién se atreve a decirle que no me hago la foto con él.

Después de todo el día pateando templos y grutas y más templos y más grutas, nos llevaron a la ciudad de Jining (a otras tantas horas de autocar) a cenar y a dormir en un hotel. El hotel en sí no estaba mal: habitaciones dobles con lavabo y tal; ... pero a la mañana siguiente mucha gente se quejaba de que habían estado congelados toda la noche. ¡Supongo que tuve suerte, porque la nuestra era cálida! Aunque ya tendríamos tiempo de pasar frío... ya...



<Scheherazade> Pero eso os lo explicaré en otra entrada. </Scheherazade>






 

domingo, 2 de octubre de 2011

Productos Chinos (I)

De los creadores de Moda china y Chinglish llega ¡Productos chinos! Un nuevo tag dedicado a todas algunas de las rarezas que se pueden encontrar en las tiendas de este país.

Y es que más allá de la leche enlatada y embolsada los supermercados de aquí son una mezcla entre museo de horrores y fábrica de Willy Wonka. Y aunque el producto que os presentaré hoy no es más que un simple bote de chicles... ¡así que si no os sorprende u os parece que no es para tanto, os aguantáis; que  yo es la primera vez que veo algo así!


Partimos del punto en que existen chicles de menta, de fresa, de naranja, melón, sandía, té, mango y todos esos sabores normales y corrientes, ¿no? Pues ahí van unos chicles de jazmín y rosas...

Hay que reconocer que al menos los chicles de jazmín saben a jazmín (y están bastante buenos); pero como era de esperar, los de "sabor a rosa" no saben a nada... ¡porque las rosas son insípidas!

La gracia de esos chicles está -a parte de en el sabor- en que nunca sabes cuál te va tocar. Los chinos nos llevan mil años de ventaja (eso ya lo sabíamos) y han inventado un bote de chicles más misterioso que la chistera de un mago. Vamos que abres la tapa... y cada vez te encuentras con uno diferente.
¡Yay! Me ha tocado uno de jazmín.

Tengo que confesar que no acabo de entender exactamente el mecanismo, pero al parecer el truco está en un tubito en el interior del bote que, cada vez que levantas la tapa hace que uno de los chicles suba para arriba. A wizard did it, oiga!

Vaya... en este lado casi todos son de rosas...


¡Oh, casi se me olvida! ¿Recordáis la encuesta detergentil? Pues al final, tras una encarnizada lucha a muerte el señor GatoBlanco (白猫) derrotó a Jackie Chan por 6 votos a 4; así que... ¡bienvenido a casa!


PD: Aunque el hecho de que fuera un yuan más barato también influyó... xD

Día Nacional

Ayer fue el Día Nacional de la República Popular de China y como os podéis imaginar, si en los lugares más emblemáticos de Beijing ya hay mucha gente en un día cualquiera... al parecer ayer era una locura. Y digo al parecer porque una servidora tuvo que quedarse haciendo deberes tooodo el día. (No sé quién me mandó a matricularme a tanta cosa >_<').
De todas maneras, por lo que pude ir siguiendo en la tele y lo que me contó mi amiga Pei, el centro de Beijing se convirtió en una enorme lata de sardinas en la que no cabía ni un alma. Así que, en parte me alegro de no haber estado allí sufriendo los empujones de mil millones de chinos que decidieron que el Día Nacional era una buena ocasión para ir a Tiananmen o a Wangfujin.

 Apocalipsis en Wangfujin (fuente: Pei)



El 1 de octubre es una de las fiestas grandes -a parte de Año Nuevo- y por tanto hay que celebrarla por todo lo alto.... y eso significa que ¡tenemos una semana de vacaciones!
Pero nada puede ser tan bueno como parece y las clases del jueves y viernes (que no son festivos oficiales) tendremos que recuperarlas... ¡EL FIN DE SEMANA! Sí, sí, el sábado y el domingo me tocará madrugar y pringar para ir a clase; lo que significa que compensaré 7 días de fiesta con otros 7 días de clase. Vaya concepto de vacaciones tiene esta gente... si es festivo, es festivo, ¿no?

Pero, anyways, mañana cogeré el autocar rumbo a Mongolia Interior, donde pienso pasarme los próximos cuatro días visitando grutas, durmiendo en tiendas mongolas en medio del desierto y paseando por  praderas dignas del khalasar de Khal Drogo. Pero eso ya os lo explicaré en otra entrada, jeje.

De momento debería ir empezando a preparar la maleta con ropa que abrigue, que tiene pinta de que por allí hará frío... 

Wish me luck!



viernes, 30 de septiembre de 2011

Chinglish (II)

Beijing es una ciudad cosmopolita en la que conviven muchas lenguas y culturas a parte de, obviamente, la china; y esto se acentúa cuando vives en una residencia para extranjeros...
Así que a veces pasa que ves un cartel en inglés (¡oh, qué bien, algo que entiendo!) y cuando empiezas a leer te das cuenta de que es un "inglés raro" y llegas a la conclusión que eso del juntos pero no revueltos no siempre se aplica y lo que acaba junto, revuelto y fusionado es el inglés y el chino. Y si a eso le añadimos que esta gente DESCONOCE la existencia de los correctores ortográficos... la tenemos liada.

Juzgad vosotros mismos...


 
Antes de que preguntéis; no, yo no he visto ninguna cucaracha. Gracias.

Y es que errare humanum est y debe ser que en las altas esferas (en el cubículo del pobre becario encargado de los carteles del metro) también son muy humanos porque si no no se explica que cometan el mismo error una y otra vez.

 Again...
...and again... and again.






PD: ¡Hoy cumplo mi primer mes en Beijing, ya falta menos para volver a veros!



martes, 27 de septiembre de 2011

Visita al 天坛公园 (Templo del Cielo)

El sábado fui con Pei y nuestras compañeras coreanas Bora, Juhee y Jihyun de visita al Templo del Cielo, uno de los lugares más famosos de Beijing -es patrimonio de la humanidad por la UNESCO- y en el que aun no había estado. El templo es cuestión es mucho más que un simple edificio religioso, es un parque ENORME. Al parecer es el templo más grande de TODA China, y eso dice mucho de la extensión de terreno que ocupa del Tiantan Gongyuan, todo lleno de templos, jardines y parques más pequeñitos en su interior.
Haciendo un poco de investigación descubrimos que el Tiantan data del siglo XV y que los emperadores lo usaban para rogar y hacer sacrificios para obtener buenas cosechas y, luego, para agradecer al cielo los frutos obtenidos.


Como en la mayoría de sitios turísticos de Beijing y los que no son turísticos, también las aglomeraciones están a la orden del día y la mayoría de turistas suelen coreanos y japoneses y, sobre todo, muuucho chino... que aquí se lleva mucho eso del turismo interior. 

La entrada normal vale 35元 aunque nosotras pagamos sólo 28元 gracias al carnet de estudiante.


 Como podéis ver en el mapa, el Templo en realidad es un gran parque lleno de altares y jardines en los que la gente se pasea, hace fotos, se mete debajo de los porches para descansar y pasar el rato... incluso hay algunos que se dedican a tocar instrumentos tradicionales




 En los parques chinos tampoco es raro ver algún señor mayor con un pincel y un bote de agua escribiendo cosas en el suelo. Creo que tienen la caligrafía como afición y la mayoría se dedican a escribir poemas y cosas así que, a pesar de estar escritos con unos caracteres tan bonitos como efímeros, y más en un día tan soleado como el sábado pasado... que apenas acababa de escribir el último carácter cuando ya empezaba a desaparecer el primero.

De todas maneras el señor era majísimo y cuando nos vió llegar dejó de escribir poesías y nos puso cosas como Los españoles son buenos o Las chicas coreanas son guapas y cosas por el estilo...




Señor músico tocando un instrumento cuyo nombre no recuerdo. 
(EDIT a las 15:01) Edith me ha xivado que el instrumento en cuestión se llama Erhu. ¡Gracias, guapa!
 Señor que escribe caracteres con agua en el suelo.

En esta foto estamos atravesando una de las murallas interiores del parque, todo está super cuidado y restaurado e incluso los esmaltes se conservan como si el edificio fuera nuevo en vez de tener 6 siglos. La verdad es que es de agradecer el empeño que ponen los chinos en cuidar de sus monumentos. Ya podrían aprender por aquí... o en Italia, que cualquier día de estos se les cae el Coliseo a trocitos...



Atravesando la muralla

 Y... ¡tachán! Bienvenidos al Altar del Cielo, el edificio más emblemático del Tiantan, no se puede acceder al interior (sólo mirar desde la puerta, que está abierta) pero sólo desde fuera ya es imponente.
Poser, poser, poser...

El parque es un gran conglomerado de templos y altares así que tranquilamente puedes pasarte toooodo el día paseando por allí que es imposible verlo todo, tendré que volver otra vez...

Como dato random extra, os diré que el Tiantan es uno de los lugares más curiosos del mundo en cuando a efectos acústicos se refiere. Existe una Terrada del Triple Eco por la que se accede al Salón de Rogativas por las Cosechas que consiste en tres terrazas de nueve escalones cada una. Si das una palmada en la primera terraza, te devuelve el eco; si la das en la segunda terraza, hace eco dos veces y si la das en la tercera, te devuelve el eco tres veces.



Vista aérea de la Terraza del Triple Eco (fuente: acústicaweb)

También existe el Muro del Eco, en el que se supone que si hablas hacia la pared desde un extremo, se oirá perfectamente en el extremo opuesto. Pero, sinceramente, hay tanto turista gritándole al muro... que se oye igual con muro que sin muro. xD
 Vista aérea del Muro del Eco (fuente: acústicaweb)

¿Y a qué viene esa manía por el eco? Pues parece ser que antiguamente se consideraba una forma de comunicación con el Cielo, vamos que no hay nada mejor para que te oigan los dioses que ponerse a dar voces contra las paredes. Yo, por si acaso, he pegado un par de gritos pidiéndose a los dioses un ordenador nuevo... que eso de rogar por la cosecha me parece un poco vintage.


En esta foto parezco alta y todo... xD


 Templos y más templos

 Por lo visto los chinos que te escriben el nombre con dibujitos no son patrimonio exclusivo de Las Ramblas de Barcelona...


Y  después de un arduo de turisteo y de mil horas caminando bajo el sol... ¡tocaba cenar como Diox manda! Así que acabamos en uno de mis restaurantes de comida rápida favoritos: Yoshinoya, una cadena japonesa muy pero que muy popular en China -hay un Yoshinoya en cada esquina prácticamente- donde me puse las botas (en sentido figurado, que en el literal ya las llevaba) con un bol de arroz con ternera (el kimchi se lo regalé a una de las coreanas, que yo no estoy hecha para comer "eso".)

¡Mmm... delicioso!



viernes, 23 de septiembre de 2011

Wo jiao Yuanwei

我叫鸢尾 (me llamo "Yuanwei") una de las frases que más he repetido a lo largo de esta semana. Si hace un par de entradas os expliqué que necesitaba un nombre chino, ya estoy "bautizada". En un alarde de originalidad me sigo llamando "Iris" pero en chino. Tampoco es que me extrañe mucho haber acabado con este nombre, antes de que se me inventen alguna cosa random como algunos de mis compañeros de clase, o que intenten transcribirlo con resultados nefastos -tan nefastos como que David Bechkam es "Bei-er-ka-mu"- pues... ¡a traducirlo! Aunque eso vaya en contra de mis creencias como futura traductora... ¡los nombres de persona no se traducen! Pero hay que tener en cuenta que para los chino es tan complicado aprenderse nuestros nombres, como para nosotros los suyos... y como aquí la que está de visita soy yo, pues toca adaptarse.

Estoy bastante contenta con mi "nuevo" nombre, según una de mis profesoras -la de 口语 (kouyu; expresión oral)- es un nombre bastante popular. Y es que cómo no va a serlo si tiene un nombre tan transparente como "colas de halcón"; porque, según los chinos, los pétalos de la flor de Iris tienen precisamente esa forma. 

Los caracteres me parecen bonitos -que para esas cosas soy bastante maniática, si una palabra tiene una escritura fea, no me gusta por muy bien que suene- y, además, es un nombre fácil de recordar; vamos que no es el típico "Zhang Chengxing" ininteligible en el que todo suena igual.



Hablando de flores, he descubierto que en China cada día del año tiene una flor asignada, podéis ver la lista aquí: Calendario floral chino. Pues mirando, mirando, he descubierto que aparecen unas cuantas variedades de Iris, dos de las cuales están asignadas al día inmediatamente posterior de... ¡tachán! una al cumpleaños de mi hermana y otra al de mi novio. Curiosidades de la vida, oiga...


La flor correspondiente al día de hoy, por cierto, es más bien rarita. >_<'

jueves, 22 de septiembre de 2011

Compras cotidianas, un día cualquiera

Nadie se libra de ir al súper y menos cuando se vive solo. Y es que a pesar de que China tiene la ENORME ventaja de tener unos precios taaaan bajos en los restaurantes que te puedes permitir ir a comer fuera cada día (y de hecho es lo que hacen la enorme mayoría de estudiantes), siempre hay más cosas necesarias para la supervivencia aunque unas más que otras.

Lo cierto es que si bien los precios de los productos típicamente chinos -y por "típicamente chino" me refiero a cosas que un occidental raramente comería- son baratos; los productos de importación: café, alcohol, leche y los productos de higiene, son igual o más caros que en Europa. Y no sólo eso, sino que son "raros". Y es que algo tan normal como un tetrabrick de leche, aquí no existe. La leche se vende en botellitas monodosis, en paquetes o  en tetrabricks del tamaño de un zumo pequeño.

Estoy segura que si te bebes la leche en una lata de esas, por la noche se te aparece el niño del dibujo... y eso da muuucho miedo.

Entre otras cosas necesitaba detergente para lavar las dos tazas y el único bol -por el momento- que tengo. Peeero, ay, amigos, es tan difícil decidirse entre un detergente patrocinado por el mismísimo Jackie Chan y uno con un gatito por logotipo que al final me he vuelto sin nada. Así que os ruego que dejéis vuestro voto en los comentarios para que el próximo día pueda comprarlo. ¡Y hacedlo rápido, que hasta entonces no podré fregar! xDD


  Lo que sí que he comprado han sido panecillos y galletitas para los desayunos. Las galletas se llaman 旺旺雪饼 (WangWang Xuebing; "wangwang" es la marca y "xuebing" significa "galletas nevadas" porque la galleta en sí tiene un gusto tirando a salado pero están recubiertas -o nevadas- de azúcar. Al principio la mezcla dulce-salado choca mucho, pero a los chinos les encanta y una vez te acostumbras ¡estas galletitas son un vicio! Menos mal que vienen en paquetitos de dos y eso ayuda a controlarse...
El resto de lo que se puede ver en la primera foto es un paquete de crusanes (estaban de oferta y hay que aprovechar), un paquetito de bollitos y un paquete de fideos instantáneos (5 raciones). La cosa alargada, sinceramente, aún no sé que es, venía de regalo con las galletas, al igual que el zumo de melocotón de la segunda foto que, como podéis ver, en lugar de venir en tetrabrick aquí los venden en bolsa. Los chicles y las mmanzanas creo que no necesitan explicación. xD

 Después de casi un mes bebiendo a morro, he decidido que ya ha llegado la hora de comprarme una taza. Y como donde cabe una caben dos (y estaban de oferta... ¡y son MONÍSIMAS con los gatitos enamorados! pues... me las he cogido. Total, así siempre puedo invitar a alguien a tomar el té. 
El termo tiene su historia, TODOS los chinos van siempre cargando con uno lleno de agua y hojas de té. Si veis a un chino sin termo, no es chino; seguro que estáis confundiendo a un coreano-japonés-mongol. Cargar con el termo es la señal distintiva de la ciudadanía china y allá donde fueres haz lo que vieres y todo ese rollo. Eso y que, oye, paso de pagar 15yuanes cada vez que me apetece un té... y menos cuando puedo cenar por la mitad de ese dinero.
La bolsita marrón, como podréis suponer, es el té. Ya os diré qué tal está... que lo he comprado a voleo porque tenían mil tipos de té distintos y todos me parecían iguales.

Y, por último, ¡bolis chachis! ¡gomas con cara de ninja escéptico! ¡minas súper monas! ¡y más bolis chachis! Y el estuche de gatito, que no falte... (lo que sí que falta es una libreta que me he comprado y que no ha salido en la foto... y me ha dado pereza repetirla xDD)

Y TODO ESTO por el módico precio de... ¡16€! 




Y como tanto comprar y, sobre todo, tanto cargar con la compra de vuelta a la residencia -que está cerca pero los 10 minutos de la ida se convierten en 20 a la vuelta- da hambre, nada mejor que una cena típica china: barbacoa. Típica porque hay puestecillos de estos en todas partes y siempre están llenos de chinos. Ya probé la barbacoa así en Shanghai la primera vez que fui y cuando ví que también había en Beijing... ¡OMG! Hay infinidad de pinchitos distintos por precios que oscilan entre los 0,10€ y los 0,50€ aprox.


Y ahora... toca ponerse a estudiar caracteres mientras estreno no sólo la libreta sino también una de las tazas y pruebo el té que he comprado. Espero no haberla liado mucho, seguro que está bueno, ¿...no?